Estamos siendo bombardeados todo el tiempo por noticias alarmantes: desastres naturales... y de los otros. Mi idea es rescatarnos: aislaré acá noticias positivas. Por mi propia salud mental. Ojalá a alguien más le haga bien leerlas.
miércoles, 19 de agosto de 2015
Telecomunicaciones
Desde allí será lanzado al espacio en septiembre el segundo satélite geoestacionario, construido en Bariloche. En 2014 fue lanzado el ARSAT-1
En una ceremonia que contó con autoridades nacionales y provinciales, entre ellos el gobernador de la provincia de Río Negro, Alberto Weretilneck, el satélite argentino ARSAT 2 partió este martes desde Bariloche hacia Guayana Francesa, desde donde será lanzado al espacio el próximo 30 de septiembre.
El segundo satélite geoestacionario nacional, construido por la empresa Invap en Bariloche, fue trasladado en un contenedor especial hasta el aeropuerto internacional de esa ciudad.
Antes de llegar a Guayana Francesa, el avión que lleva al ARSAT 2, un Antonov de origen ucraniano, hará escalas en Neuquén y en Ezeiza para la recarga de combustible. Según trascendió, el satélite será ubicado en la posición orbital 81° oeste. Una vez en territorio guayanés, el satélite será transportado por tierra hasta Kourou, donde será lanzado al espacio.
El ARSAT-2 se vio sometido a diversas pruebas, como la cámara de termovacío (simula el vacío y los cambios extremos de temperatura que atravesará el ARSAT-2 en el espacio); ensayos acústicos (exposición a una intensidad de ruido dos veces más potente que la emitida por la turbina de un jet, alcanzando una potencia acústica mayor de los 140 decibeles, con la finalidad de medir el estrés y las deformaciones elásticas); vibraciones: una plataforma de 50 toneladas llamada shaker simula las vibraciones a las que estará sometido el satélite durante el lanzamiento.
En la cámara anenoica, el satélite es introducido en una cámara cuyas paredes internas están cubiertas de conos que absorben las ondas de radiofrecuencia. Allí se realizan ensayos para verificar que las ondas electromagnéticas de los distintos componentes y sistemas del satélite no interfieran entre sí.
http://www.infobae.com
viernes, 17 de octubre de 2014
ArSat-1
Se mantendrá en órbita a 36 mil metros de altura. Partió desde la Guayana Francesa a las 18.43 y sólo 33 minutos después se separó del cohete que lo transportó.
Valeria Román
La puesta en órbita del satélite se hizo a través del despegue del cohete francés Arianne 5, que llevaba al satélite argentino, a las 18.44 horas. El operativo fue liderado por una mujer, la ingeniera argentina Ana Caumo, jefa del proyecto de Invap –la empresa pública de la provincia de Río Negro-- que lo construyó para ArSat S.A., que se creó en 2006 y depende del Ministerio de Planificación. También se lanzó en el mismo cohete otro satélite de la empresa norteamericana Direct TV.
Mucha tensión hubo en las dos horas previas al lanzamiento. La cuenta regresiva se bloqueó a los 7 minutos por las condiciones meteorológicas y por un chequeo técnico de último momento. El despegue se demoró unos 44 minutos. A las 19.17 el satélite se desprendió de la cápsula propulsora a unos 300 kilómetros sobre el nivel del mar, y empezaron las maniobras desde la superficie terrestre para ubicar al satélite en la posición de 71,8 grados de longitud oeste y para que se mantenga a 36.000 kilómetros de altura de manera constante. “De ahora en más tenemos unos diez días de órbita de transferencia hasta llegar a la órbita geoestacionaria”, dijo José Aurelio, jefe de Operaciones Satelitales en la Estación Terrena Benavídez, en el Conurbano.
El ArSat-1 es un tipo de satélite geoestacionario de telecomunicaciones. En el mundo, el primer satélite geoestacionario se había lanzado en 1964 desde los Estados Unidos y se usó para trasmitir los Juegos Olímpicos por televisión. Antes del ArSat-1, la Argentina había lanzado otro tipo de satélites, como el de observación de la Tierra Sac-D/A, que fue puesto en órbita en 2011. Ahora, el ArSat-1 vendrá a desempeñar sus funciones de telecomunicaciones, un hecho que el Gobierno consideró que se trata de “soberanía satelital” (ver recuadro).
Es que la Unión Internacional de Telecomunicaciones había asignado a la Argentina dos posiciones orbitales para colocar satélites geoestacionarios: la posición 71,8° y la posición 81°. El País estaba ocupando la posición 71,8° con un satélite alquilado. El satélite ArSat-1 ocupará esa posición y brindará en forma exclusiva las telecomunicaciones en el país, mientras que el satélite alquilado se desactivará. Dentro de tres días, el ArSat-1 estaría en esa posición, girando a 11.000 kilómetros por hora. La otra posición orbital asignada a la Argentina, la 81° está ocupada con otros 2 satélites alquilados. Después del lanzamiento, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner informó por cadena nacional y desde el Salón de los científicos en Casa Rosada que esos satélites alquilados también serán reemplazados por otros. El año próximo se lanzará el ArSat-2, que “ya está construido en un 70 por ciento”, y más adelante el ArSat-3, que está en desarrollo.
Desde la Guayana Francesa, el ministro de Planificación, Julio De Vido, dijo que con el ArSat-1, el país entró al grupo selecto de países que producen ese tipo de tecnología: Estados Unidos, Rusia, China, Japón, Israel, India y la Unión Europea. Su construcción costó 1.121 millones de pesos y algunos componentes fueron hechos en Francia y Alemania.
“Ya están desplegadas las alas del ArSat –dijo la Presidenta–, también están desplegadas las alas de todos los argentinos. En tiempos en los que fondos buitres, con alas negras, nos quieren embargar el presente e hipotecar la vida de futuras generaciones de argentinos. Y que aquí adentro, hay otros argentinos que quieren derogar los sueños, les digo que los sueños no se derogan. También están desplegadas las alas argentinas, de la ciencia, de la tecnología y de la igualdad”.
http://www.clarin.com
domingo, 12 de junio de 2011
Histórico
Ya está en órbita el satélite argentino que monitoreará el cambio climático
La NASA envió con éxito desde California el cohete que contiene el satélite argentino SAC-D Aquarius, el más grande y complejo que se haya diseñado y construido en el país. El lanzamiento fue supervisado por la presidenta Cristina Kirchner a través de una videoconferencia entre California, lugar del despegue, y Córdoba, sede la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae).
“Esto es de nuestro país, de todos los argentinos. Es el esfuerzo de las universidades, del Conicet y la Conae”, destacó la Presidenta desde el Salón de las Mujeres, en Casa de Gobierno, desde donde monitoreó lo que ocurría en el despegue que tuvo lugar en la base Vanderberg de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, en Lompoc, California, donde se encuentra el canciller, Héctor Timerman.
Luego del lanzamiento, Cristina Kirchner dijo sentir “mucho orgullo y esperanza por lo que podemos hacer los argentinos” y destacó que ese tipo de actividades “son las cosas que reflejan al verdadero país, el que nos quieren ocultar”.
“Hoy es un gran día para todos los argentinos, a pesar de las cenizas”, bromeó la mandataria para luego agregar que "va a servir para medirnos las cenizas también", en referencia a las que cayeron en sectores del país por la actividad del volcán chileno Puyehue. Es que ese instrumento tendrá por objeto el estudio de los océanos, el clima y el medioambiente.
Cristina afirmó que hoy "podemos poner en marcha" este satélite porque desde el año 2003 hubo "un formidable de inversión en todas las áreas" científicas. Es que luego de 30 años de poca actividad, la radarización en la Argentina avanzó desde el decreto 1407 de 2004 que creara el Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial (Sinvica), una iniciativa que “determina qué cantidad de radares primarios se necesitan para controlar el espacio aéreo y qué cantidad de radares secundarios se necesitan para la seguridad de la navegación aerocomercial", según definió dijo el ministro de Defensa, Arturo Puricelli.
Iniciada la producción en serie, en las principales terminales aeroportuarias del país fueron instalados ya ocho radares secundarios, que requieren la cooperación de los aviones para guiar su vuelo. Otros cinco radares del mismo tipo están en proceso de fabricación y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC)
Desde su creación, la CONAE puso en órbita tres satélites de aplicaciones científicas, y observación de la Tierra. El SAC-D Aquarios (Satélite de Aplicación Científica) es un observatorio espacial para el oceáno, el clima y el medio ambiente, que combina diferentes tecnologías para la observación de la Tierra.
Más fotos:
Lanzamiento del cohete espacial Delta II que transportará el satélite SAC-D / AquariusFoto: LA NACION / Maxie Amena / Enviado especial a California.