Avanza el diseño de una prótesis de mano argentina en 3D
Cambiaron los materiales y le dieron mayor flexibilidad.
Por Fernando Massa
La prótesis. Foto: Facebook
Pasó menos de un año desde esa primera prótesis de
mano que los innovadores Gino Tubaro y Rodrigo Pérez Weiss imprimieron
en 3D para Felipe Miranda, un chico de once años. Hoy, ya están haciendo
las primeras pruebas de una nueva versión de prótesis mecánica con un
diseño propio hiperrealista, basado en el escaneo de la mano del
paciente, con movimientos bioidénticos, más flexible y hasta sumergible.
Y no sólo eso: su producción sigue costando alrededor de unos 2000
pesos, frente a los 40.000 dólares que suelen pagarse.
"A nuestro
criterio y el de muchos, es lo más avanzado en impresión 3D relacionado
con prótesis en el mundo. Es innovador porque nadie hizo una prótesis
impresa en 3D casi idéntica a la otra mano", dice Gino Tubaro,
investigador de sólo 19 años.
Desde ese primer experimento,
mientras siguieron trabajando en nuevas versiones, los creadores
pudieron apreciar la dimensión real del impacto de su invento: al menos
500 casos de todo el país se presentaron ante ellos con el deseo y la
ilusión de poder conseguir su propia prótesis a este precio tan
accesible.
El
crowdfunding no funcionó: lo intentaron como
método para financiar una mayor cantidad de prótesis, pero con lo
juntado pudieron desarrollar sólo la de un chico, Edu. Mientras,
trabajaron caso por caso y siempre bajando los tiempos de producción:
primero a seis meses, luego a tres semanas.
En octubre pasado,
Rodrigo Pérez Weiss gestionó el apoyo del INTI y el programa Argentina
en 3D a través de la Jefatura de Gabinete Nacional. Además, se sumaron
tres personas al equipo: Gastón Corti, Francisco Gerardi y Nicolás
Candiano, para llegar a esta nueva versión de prótesis.
Tubaro
detalla el proceso. Primero se escanea la mano del paciente que no está
amputada. Entonces, con el calco de la mano en 3D, se apoya una sobre la
otra para procurar que la mano real se parezca lo máximo posible a la
prótesis que hará las veces de un guante sobre el muñón. "Después la
podés mojar, es flexible, sin tornillos. Es única en todas las
características que tiene", agrega.
Estética y funcional. Ésas
fueron las dos ideas principales en las que se focalizaron para llegar a
esta versión. La cuestión estética llegó por la sinceridad de una de
las pacientes. Una chica que respecto de la primera versión que crearon
les dijo: "Está buena, los felicito, pero no me gusta". La respuesta fue
el cambio de material: de un derivado del petróleo de aspecto robótico a
uno biodegradable y flexible más similar a la piel.
En cuanto a
lo funcional, lograron que la prótesis tuviera el efecto pinza, es decir
que permitiera sujetar una botella, papeles o lo que fuera necesario.
Ahora
es momento de pruebas en el 3D Fav Lab de Palermo. Ahí los chicos se
familiarizarán con la prótesis. Un invento argentino que tendrá licencia
abierta para beneficio de todos.
http://www.lanacion.com.ar